Soda stereo con “Ecos:” ¿una inmortalización poética o tecnológica?

En una era de digitalidad donde las fronteras se vuelven intangibles, la banda ícono del rock latinoamerica revivirá su repertorio en vivo.

La primera fecha de esta gira será el 21 de marzo del 2026

Imaginemos un lugar donde lo irreal se vuelve real, donde la muerte y la vida estrechan sus manos, y abren un portal. Las utopías se vuelven realidad, permitiéndonos, gracias a la tecnología, vivir encuentros indispensables hace décadas atrás. Soda Stereo anunció su vuelta a los escenarios. Gracias a la tecnología, el público se reencontrará con la formación original de una forma particular e inédita para las productoras en Argentina.

“Gustavo, Charly y Zeta se reencuentran gracias a la tecnología en un presente que no conoce de fronteras”, anunciaron desde la prensa oficial del evento que se titula Soda Stereo Ecos.

¿Cómo volverá Gustavo Cerati? Ante las dudas de los fanáticos, la banda explicó que las guitarras y la voz de Cerati serán las originales. El “Gustavo virtual” los acompañará gracias a la ayuda de última IA disponible: “¡y no a través de videos de archivo!”, aclararon. La productora asegura que se trata de una experiencia “mucho más que un holograma”. Una propuesta que emociona, y a los más reacios, llena de recelo.

Un Cerati virtual generado por la última tecnología de IA presentará el show en el Movistar Arena

La canción que da nombre a esta gira “Ecos” es el tema de cierre del disco Nada Personal. Según la definición de la RAE, un eco es una repetición de un sonido producido al ser reflejadas sus ondas por un obstáculo. En este caso, la música supera a la muerte de su frontman, la disfraza y la exhibe en un show en vivo. Soda Stereo sigue sonando, como un eco que nunca se apaga.

En esta canción, Cerati reflexiona sobre la rutina, la soledad y los vacíos: experiencias profundamente humanas que marcan nuestra existencia. Solo alguien verdaderamente humano podría sentirlas y filosofar sobre ellas. Hoy, esas mismas letras vuelven a sonar en un show protagonizado por una inteligencia artificial: un Cerati hecho de luz, sensores y tecnología. Una figura brillante, pero sin alma, en contraposición con aquel ser doliente y humano que esa canción retrataba.

No obstante, no sería justo para la memoria de Gustavo retratarlo como un enemigo o víctima de la tecnología. Muy por el contrario, fue un entusiasta de la misma. Sobre su afinidad con los avances tecnológicos, Charly García compartió una anécdota el día de su partida en la revista GENTE. “Con él fue la primera vez que vi un iPad. Me acuerdo que le pregunté: ‘¿Qué hacés con eso?’ Y él me respondió: ‘Y… toco la guitarra’”. Una respuesta que hoy cobra otro sentido frente a lo que será la experiencia en torno a la figura de Cerati a partir del 21 de marzo del próximo año: una tecnología que, efectivamente, toca la guitarra y canta.

Llenando vacíos. Todo es tan igual. Tan previsible. Tan frio

“Ecos”, es la canción que le pone nombre a esta nueva gira de reencuentro del gran Soda Stereo.

La muerte, el olvido y la esperanza de trascender son temáticas que se nos presentan como grandes presiones a lo largo de la vida, y que, a su vez, lideran el mercado del negocio de la “realización personal”. Sin duda, una de las pocas vías posibles de seguir vivos después de la muerte es a través del arte, la memoria, la poesía.

La inspiración artística —y los resabios que deja en quienes seguimos vivos— constituye una forma de otorgar inmortalidad a los muertos. Los artistas tienen un pase VIP a la trascendencia a través de su obra: un privilegio asegurado tanto en el cielo como en la tierra, entre quienes los recordamos.

Esa inmortalidad que antes parecía fruto exclusivo de la inspiración divina o una utopía filosófica, hoy es una realidad gracias a la tecnología.

La vuelta de un Cerati proyectado con IA no es un espectáculo único en su especie: ABBA en 2022 comenzó su gira “ABBA Voyage”, una experiencia de concierto en Londres que utiliza avatares digitales de los miembros de la banda para recrear sus actuaciones en vivo. La tecnología empleada es la misma que se utilizó para “revivir” a leyendas de la música como Withney Houston y María Callas, entre otros artistas. En 2014, Michael Jackson apareció en los Premios Billboard gracias a un sistema similar.

Este tipo de espectáculos siguen generando discusiones en torno a su dimensión ética y artística. ¿Merece el artista “descansar” y ser recordado de otra forma? ¿Qué habría querido Cerati? ¿Cómo se mantiene viva la memoria sin explotación? ¿Cómo se respeta la figura de quien ya no está?  ¿Cómo acercar la figura de un ídolo a las nuevas generaciones sin mercantilizar su identidad?

El duelo, el dolor, el vacío, es parte del ciclo natural de la vida, y que intentar borrar o “eliminar” ese dolor con tecnología puede provocar confusión entre lo real y lo simulado, nostalgia obsesiva, incapacidad de cerrar el duelo, delirios.

Actualmente, existen servicios de IA especializados en la simulación post mortem de los muertos, los llamados “deadbot”, avatares de personas fallecidas.

Este uso de la IA, explorado en cientos de películas de ciencia ficción  – como en el capítulo Vuelvo enseguida de Black Mirror– , se ha trasladado a la vida real. A este nuevo panorama se le denomina “industria digital de la vida después de la muerte” (DAI), tecnologías de inmortalización o también catalogadas como el sector de la tecnología del duelo, llamado “tecnología de la muerte”. Sin duda, la expresión de “la realidad supera a la ficción”, ahora es más disparatada que nunca.

“Be Right Back ” es el primer episodio de la segunda temporada de la serie antológica y distópica Black Mirror .

La muerte nos recuerda que somos finitos, que nuestras acciones, recuerdos, relaciones tienen un valor, precisamente porque no son eternas. Si la tecnología permite “evitar” este recordatorio, se puede perder algo fundamental.

Sin duda, como única certeza ante un panorama incierto es que la muerte no es sinónimo de olvido; en muchos casos, la muerte permite realzar y revalorizar la obra del artista. El vacío y silencio ensordecedor de la pérdida nos cede espacio para agigantar la figura de quien nos deja. Es necesario replantearnos los desafíos que plantea el uso no regulado de la IA en la industria de la vida digital después de la muerte.

Poder decir adiós es crecer.

 

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